Volver a manejar o a subirse a un vehículo después de un choque grave
Cómo retomar poco a poco el manejo o los viajes en vehículo a un ritmo que se sienta seguro
Safety Behind the Wheel Foundationdrivewithcare.org
Última revisión:
Para sobrevivientes y familias5 min de lectura
Es posible que el tratamiento le exija viajar en auto antes de que se sienta capaz de hacerlo. Una vía que conoce bien puede parecerle peligrosa de repente. Un terapeuta especializado en trauma le diría que el miedo puede disminuir cuando enfrenta trayectos seguros en pasos pequeños y alcanzables. Un profesional de rehabilitación preguntaría primero si es médicamente seguro que usted maneje en este momento. Ambas perspectivas cuentan. Nadie debería sentirse presionado a ‘simplemente volver a ponerse al volante’. [1, 2, 3]
Asegúrese de que su cuerpo esté listo antes de poner a prueba sus nervios
¿Tuvo una conmoción cerebral, mareos o cambios en la vista? Pregunte a su médico tratante cuándo puede manejar. Pregunte lo mismo si tiene un hueso roto, dolor que le dificulta girar o cualquier limitación de movimiento. [1, 2]
Revise sus medicamentos con un profesional de la salud o un farmacéutico. Los analgésicos opioides, los relajantes musculares, los somníferos y algunos otros medicamentos pueden hacer más lenta su atención o su coordinación. A veces el efecto dura hasta el día siguiente. Sentir calma no prueba que su tiempo de reacción haya vuelto a la normalidad. [1, 2]
Si todavía no puede manejar, planifique cómo llegará al tratamiento, al trabajo y a sus responsabilidades de cuidado. Pregunte si sus familiares pueden llevarle, si un trabajador social de la clínica puede ayudarle, qué beneficios ofrece su seguro o qué servicios de transporte locales existen. Viajar como pasajero es una buena manera de asistir a sus citas mientras se recupera. [3]
Identifique qué parte del trayecto le resulta difícil
El miedo puede aferrarse al asiento del conductor o al de un pasajero. Puede centrarse en cierta intersección, en las autopistas, en el atardecer, en la lluvia o en el sonido de los frenos. Escriba una lista breve. No descarte cada preocupación como irracional. Algunas vías y condiciones realmente son peligrosas. Lo que busca son situaciones seguras que el miedo ha vuelto difíciles de enfrentar. [3, 4]
Preste atención a lo que pasa justo antes de cancelar un trayecto. ¿Tiene miedo de otro choque? ¿Es un aumento del dolor, un mareo o la preocupación de tener un ataque de pánico al volante? La respuesta da forma a su plan. Los síntomas médicos requieren una evaluación médica. Si los recordatorios del trauma siguen apareciendo, un terapeuta puede ayudarle a trabajar en ellos. [1, 4]
Avance por una escalera de pasos pequeños y seguros
Cuando tenga la autorización médica para viajar, empiece con un paso difícil pero alcanzable. Podría sentarse en un auto estacionado o dar un paseo corto con un conductor de confianza. O podría manejar por una ruta corta y conocida de día. Repita ese paso hasta que le resulte más fácil o más predecible. [3, 4]
Luego agregue un cambio, como un trayecto más largo. El orden de los pasos es personal. Un terapeuta especializado en trauma puede ayudarle a organizarlo. [3, 4]
- Elija un momento en el que haya descansado y no tenga que salir con prisa.
- Comparta la meta con una persona de apoyo, por ejemplo: ‘Un paseo de diez minutos alrededor de la cuadra y luego a casa.’
- Siga las reglas de tránsito habituales. No haga ejercicios de anclaje (grounding) que aparten su vista o su atención de la vía.
- Después, anote lo que aprendió y también cuánto miedo sintió. Una frase como ‘Noté la alarma, me mantuve consciente de dónde estaba y llegué a salvo’ es información valiosa.
Si el dolor, el cansancio o el miedo se vuelven demasiado, haga el paso más pequeño. Reducir un paso es un ajuste. No es señal de que su recuperación fracasó. La práctica de exposición significa enfrentar a propósito una situación que le da miedo. No la use para poner a prueba una condición que realmente sea insegura ni para saltarse las limitaciones médicas. [1, 4]
Si el miedo aparece a mitad de un trayecto
Al volante, puede sentir que no logra mantener la atención en el tráfico. Concéntrese en llegar a un lugar seguro donde detenerse. Oríllese cuando sea seguro. Luego observe dónde está y decida si puede continuar. Si no puede manejar de forma segura, llame a alguien para conseguir otro medio de transporte. No se presione para seguir manejando solo para demostrar algo. [3]
Si va como pasajero, dígale al conductor qué le ayudaría. Podría ser un descanso, una ruta más tranquila o un aviso claro antes de cada vuelta. [3]
La confianza puede crecer antes de que el miedo desaparezca
No necesita estar libre de miedo antes de cada trayecto. El objetivo es hacer posibles los viajes seguros mientras el miedo tiene cada vez menos control. Evitar lo que le recuerda el choque puede traer un alivio rápido. Sin embargo, si evitar se convierte en su única respuesta ante esos recordatorios, la evitación puede extenderse. La práctica gradual en situaciones seguras, con apoyo, forma parte de un tratamiento del trauma que funciona. [4, 5]
Busque un terapeuta con formación en trauma si el miedo le impide hacer los trayectos que necesita. Haga lo mismo si el pánico hace que manejar no sea seguro o si su mundo se sigue reduciendo. Hable con el terapeuta sobre sus lesiones físicas, sus medicamentos y cualquier limitación para manejar. Un plan que integre todo esto es más seguro y funciona mejor que tratar el miedo por separado. [1, 5]
Planifique su próximo trayecto
Recomendación de Safety Behind the Wheel Foundation
Elija un trayecto que necesite hacer. Asegúrese de estar en condiciones médicas y organice una forma segura de llegar. Luego elija una pequeña parte para practicar. Con eso basta por hoy.
Fuentes y lecturas adicionales
- 1CDC: Returning to activities after concussion
- 2FDA: Medicines and driving
- 3VA: cómo afrontar las reacciones de estrés
- 4VA: evitación
- 5VA: terapia de exposición prolongada
Este artículo ofrece información general para los EE. UU. basada en la terapia del trauma y la rehabilitación. Leerlo no le autoriza a manejar. Respete las limitaciones que indique su médico tratante y las leyes locales. Si sus síntomas podrían afectar su capacidad para manejar de forma segura, busque atención para su situación particular.
Un agradecimiento especial a nuestros colaboradores
Agradecemos a los profesionales, expertos y miembros de la comunidad que comparten sus conocimientos y perspectivas para ayudar a mejorar este recurso. Sus aportes siempre son bienvenidos y apreciados.
¿Tiene experiencia profesional, vivencias de primera mano o una perspectiva que podría mejorar este recurso?
Sus comentarios son bienvenidos. Sus conocimientos y experiencia pueden ayudarnos a que este recurso sea más útil, preciso y significativo para las personas que dependen de él.
Gracias. Su aporte está en camino.
Le agradecemos que se haya tomado el tiempo de compartir sus conocimientos con nosotros. Nuestro equipo revisa cada aporte con cuidado. Si ayuda a mejorar este recurso, actualizaremos la página y le daremos el reconocimiento de la forma que eligió.
Siga leyendo
Más sobre Recuperación emocional
Siga aprendiendo
Centro de recursos para una conducción segura
Guías, autoevaluaciones y artículos para conductores, padres de conductores principiantes y familias que se recuperan después de un choque.
