Conozca a los vecinos: un juego para practicar la memoria
Historias de fortaleza
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A los 39 años, Franklin D. Roosevelt quedó sin poder caminar sin ayuda a causa de la polio. Aun así, ayudó al país a recuperarse de la Gran Depresión y guió a los Estados Unidos durante la mayor parte de la Segunda Guerra Mundial. Su New Deal (Nuevo Trato) brindó alivio a las familias con dificultades y creó el Seguro Social. Los estadounidenses lo eligieron presidente cuatro veces, algo sin precedentes, lo que refleja la confianza que millones depositaron en su liderazgo. Su vida nos recuerda que los desafíos físicos duraderos pueden coexistir con logros extraordinarios y con la capacidad de dar esperanza a los demás.
Siendo una joven madre y estudiante de Derecho, Ruth Bader Ginsburg cuidó a su esposo, Martin, durante su tratamiento contra el cáncer. Décadas después, él la apoyó durante sus propios tratamientos contra el cáncer de colon y de páncreas. A pesar de sus repetidos problemas de salud, se convirtió en una defensora de la igualdad de derechos y formó parte de la Corte Suprema de los EE. UU. durante 27 años. Su historia es un poderoso recordatorio de que la enfermedad puede ser parte de una vida significativa, con espacio para los logros, el amor y la fuerza que encontramos los unos en los otros.