Cómo retomar el trabajo, la escuela y el cuidado de otros después de un choque grave

Cómo manejar el trabajo, la escuela y el cuidado de otros mientras se recupera

Es posible que sus documentos del alta digan que una lesión está estable. Pero no pueden decirle si podrá aguantar un turno completo o concentrarse durante toda una clase. Tampoco pueden decirle si puede cargar a un niño o levantar las bolsas del supermercado. Cada una de esas tareas exige distintas capacidades físicas y mentales. [1]

Un terapeuta ocupacional estudia las actividades que llenan su día. Un trabajador social médico le ayuda a conectar su plan de recuperación con las personas, los servicios, la escuela y el trabajo que forman parte de su vida. [1]

En lugar de preguntarse “¿Estoy listo para volver?”, pruebe con una pregunta más concreta: “¿Qué tareas puedo hacer ahora de forma segura, durante cuánto tiempo y con qué apoyo?” La respuesta puede cambiar a medida que cambien sus síntomas y su tratamiento. Para los límites médicos, guíese por el profesional de salud que lo atiende. Este artículo le ayuda a convertir esos límites en un plan que pueda seguir. [2, 3]

Anote todo lo que su día le exige

Haga una lista de todo lo que tiene que hacer desde que se levanta hasta que se acuesta. Incluya el trayecto, las escaleras, el tiempo de pie, levantar cosas, el trabajo en computadora, las reuniones, las tareas escolares, los mandados, las comidas y el cuidado de otros. Agregue las tareas que es fácil pasar por alto, como ir a las citas y encargarse del papeleo. Para cada una, anote qué le exige, cuánto dura y qué pasa después. Una tarea que parece manejable durante 20 minutos aun así puede dejarlo sin fuerzas para el resto de la tarde. [1, 3]

  • Exigencias físicas: caminar, manejar, cargar, agacharse, estirarse para alcanzar cosas, estar de pie y mantener una misma postura.
  • Exigencias mentales: leer, recordar, tomar decisiones, atender varias tareas a la vez, cumplir plazos y conversar en un lugar concurrido.
  • Exigencias sensoriales y emocionales: pantallas, luz, ruido, tráfico, estrés y multitudes.

Elija las tres tareas más importantes de esta semana. Esa lista corta les da a su equipo médico y a quienes le ayudan algo concreto con qué trabajar. También evita que las conversaciones sobre su recuperación se conviertan en un debate vago sobre si usted está “bien”.

Pida instrucciones médicas que pueda poner en práctica

En su próxima consulta médica, describa su trabajo, sus clases y sus tareas de cuidado tal como son en realidad. Escuchar “Trabajo tiempo completo” no le dice al profesional de salud si usted puede con un turno en un almacén. Explique cuánto peso levanta, qué equipo usa, si maneja, el ruido, el tiempo frente a la pantalla o la concentración que exige su puesto. [2, 3]

Pregunte qué puede hacer ahora y qué debe evitar. Averigüe si tiene sentido un horario más corto y cuándo debe revisarse el plan de nuevo. El formulario de regreso al trabajo de los CDC para casos de lesión cerebral muestra ejemplos de limitaciones y apoyos específicos. [2, 3]

Una buena nota médica indica el límite funcional y una fecha para revisarlo. Por ejemplo, podría decir: “No manejar ni trabajar en alturas hasta una nueva evaluación”. O podría decir: “Jornada reducida con descansos hasta la próxima consulta”. Su profesional de salud debe decidir cuáles son los límites y cuánto duran. [2]

Puede que una nota solo diga “trabajo ligero” o “según tolerancia”. Si nadie sabe qué significa eso para sus tareas, pida una versión más clara. Guarde una copia de cada nota. [2]

No tome una buena hora como prueba de que ya es seguro manejar, operar maquinaria o cargar a un niño. Lo mismo aplica a otras tareas en las que la seguridad está en juego. Una conmoción cerebral puede afectar su atención y su tiempo de reacción. El dolor, la movilidad limitada y los medicamentos también pueden interferir. [2, 4]

Antes de volver a manejar o a realizar tareas en las que la seguridad es crítica, consúltelo con el profesional de salud que lo atiende. Si sus síntomas empeoran a medida que hace más cosas, dígaselo y cambie el plan. [2, 4]

Planee un regreso al trabajo que se sostenga

Avísele pronto a su supervisor o a su contacto de recursos humanos que una limitación médica afecta su trabajo. No tiene que adivinar cuándo se recuperará por completo. Lleve sus restricciones por escrito. Pregunte qué funciones son esenciales para el puesto y cuáles podrían cambiar por un tiempo. Una prueba corta con fecha de revisión les da a todos un punto de partida más claro. Una promesa abierta de hacer todo el trabajo, no. [2, 5]

Los cambios podrían incluir turnos más cortos, una hora de entrada más tarde, descansos o un espacio más tranquilo. Otras opciones son las instrucciones por escrito, menos tiempo frente a la pantalla y más tiempo para cada tarea. También lo es dejar temporalmente de levantar peso, trabajar en alturas, manejar u operar equipo pesado. [2, 3, 5]

El cambio adecuado depende del trabajo y de la lesión. Un trabajo de oficina puede resultar difícil con una conmoción cerebral. Un trabajo físicamente exigente puede resultar difícil con una lesión de hombro o de espalda. Incluso cuando el trabajo en sí parece manejable, el trayecto puede ser la tarea que lo frena. [2, 3, 5]

Un mensaje breve puede iniciar la conversación: “Mi profesional de salud ha limitado [tarea] hasta [fecha de revisión]. Por ahora puedo hacer [tareas]. ¿Podríamos hablar sobre [cambio específico] y revisar cómo va el [fecha]?” Envíe una nota nueva si sus restricciones cambian. Lleve un registro de las solicitudes, las respuestas, los horarios y los días que faltó.

Si trabaja por cuenta propia o hace trabajos por encargo, use la misma lista de tareas. Dígales a sus clientes qué plazos o tareas puede cumplir. Ponga en pausa cualquier trabajo que choque con sus restricciones médicas. Lleve un registro de los trabajos cancelados y de cualquier ayuda que pague. Puede que no haya una oficina de recursos humanos que lleve el control de este cambio por usted.

Las ausencias laborales y los cambios de puesto siguen reglas distintas

En los Estados Unidos, la Family and Medical Leave Act (Ley de Licencia Familiar y Médica, FMLA) puede darle derecho a una licencia con protección de su empleo. Se aplica a los trabajadores que reúnen los requisitos y trabajan para empleadores cubiertos por la ley. Por lo general, la licencia no es pagada. Puede cubrir una afección grave de su propia salud o el cuidado de un familiar que cumpla los requisitos. Cuando es médicamente necesario, a veces la licencia puede tomarse en periodos separados o con un horario reducido. [6, 7, 8]

Las reglas sobre quién reúne los requisitos y sobre la certificación médica son importantes. Después de un choque inesperado, avísele a su empleador que necesita una licencia tan pronto como sea posible. Pregunte en recursos humanos qué formularios y plazos aplican. [6, 7, 8]

Una discapacidad que cumpla con la definición de la Americans with Disabilities Act (Ley de Estadounidenses con Discapacidades, ADA) también puede justificar una adaptación razonable en el trabajo. Eso podría significar un cambio de horario, descansos, equipo o, en las circunstancias adecuadas, una licencia. El empleador y el empleado deben dialogar para encontrar una opción que funcione. El resultado legal exacto depende de la afección, el puesto, el empleador y la ley que aplique. [5, 9]

La licencia por enfermedad pagada, la cobertura por discapacidad a corto plazo, la compensación para trabajadores y las leyes estatales de licencia tienen cada una sus propias reglas. Pregunte en recursos humanos qué programas podrían aplicarse a su caso. [5, 9]

Es posible que su empleador necesite información relacionada con su limitación y con el cambio que usted solicita. Pregunte adónde debe enviar los documentos médicos. Comparta solo lo que ese proceso requiere. A menudo, su profesional de salud puede explicar lo que usted puede hacer y el apoyo que necesita sin enviar todo su expediente médico. [9]

El regreso a clases

Si se trata de un niño o adolescente, comuníquese con la enfermera escolar, el maestro y el consejero. Comparta las instrucciones de regreso que dio el profesional de salud. Pida un plan que se ajuste a los síntomas y las lesiones del estudiante. [4, 10]

Después de una conmoción cerebral, la ayuda puede incluir tareas más cortas, descansos, tiempo adicional o un espacio más tranquilo. También pueden servir menos tiempo frente a la pantalla o un horario gradual. Los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) recomiendan basar los apoyos escolares en los síntomas del estudiante. Otras lesiones pueden requerir cambios relacionados con la movilidad, el transporte o el acceso al salón de clases. [4, 10]

Las dificultades pueden prolongarse o limitar de forma considerable el aprendizaje u otra actividad importante de la vida. Si es así, pregunte a la escuela si corresponde una evaluación formal o un plan de la Sección 504. A veces, una lesión temporal puede calificar si sus efectos son lo bastante graves. Incluso sin un plan formal, pregunte qué ayuda puede ofrecer la escuela de inmediato. [11]

Los estudiantes universitarios y de escuelas técnicas deben comunicarse pronto con sus profesores y con la oficina de servicios para personas con discapacidad. Pregunte sobre la asistencia, los laboratorios, las prácticas, las fechas de los exámenes, los apuntes y la carga de materias. Por lo general, las instituciones posteriores a la preparatoria esperan que los estudiantes soliciten los ajustes relacionados con una discapacidad y sigan el proceso de la institución. Antes de abandonar o reducir clases, pregunte cómo podría afectar su matrícula, su ayuda financiera y su avance en el programa. [12]

Cuidar a otros también es trabajo

Cuidar a un niño, a un adulto mayor o a un familiar con discapacidad puede implicar levantar peso, llevar a alguien en auto, administrar medicamentos y preparar comidas. También puede significar vigilar a alguien todo el tiempo. Estas exigencias son reales aunque nadie le pague por cumplirlas. Identifique las tareas que no puede realizar de forma segura en este momento.

Su lesión o sus medicamentos pueden hacer que algunas tareas no sean seguras. Si es así, busque a otro adulto responsable que se encargue de recoger a los niños en la escuela, el baño, los traslados de una persona, el cuidado nocturno o la supervisión. A un familiar puede resultarle más fácil asumir una tarea concreta que una petición vaga de “echar una mano”.

Pregúntele al trabajador social del hospital o la clínica sobre servicios locales de atención en el hogar, comidas, transporte y apoyo para cuidadores. En los Estados Unidos, el Eldercare Locator puede conectar a los adultos mayores y a sus cuidadores con servicios locales. Si la persona que lo cuida necesita ausentarse del trabajo para atenderlo, puede preguntarle a su empleador si le corresponde una licencia familiar. [6, 13]

Reserve tiempo para el tratamiento y el descanso. Durante una semana, anote quién se encargará de las comidas, los viajes en auto, recoger los medicamentos y cuidar a las personas que dependen de usted. Nombre también a una persona de respaldo. Si nadie puede atender de forma segura las necesidades básicas de alguien que depende de usted, avísele al equipo médico cuanto antes. Ellos pueden ayudarle a encontrar una solución que funcione.

Revise cómo va el plan después de unos días

Al final de cada día, anote lo que hizo y qué síntomas o limitaciones aparecieron. Anote cómo se sintió más tarde ese día o a la mañana siguiente. Busque patrones en lugar de juzgar por un solo día inusualmente bueno o malo. [4]

Si una tarea sigue empeorando los síntomas o impide que se brinde la atención necesaria, redúzcala o modifíquela. Luego comuníquese con su profesional de salud. Si puede mantener el nivel actual de forma estable, pregunte cómo hacer más de manera segura. Las pautas de los CDC para la conmoción cerebral favorecen un regreso gradual guiado por los síntomas y el consejo médico. [4]

Pida una nueva evaluación si sus limitaciones están cambiando. Haga lo mismo si no puede realizar las funciones esenciales incluso con el plan actual. Lo mismo aplica si la escuela o el lugar de trabajo no puede seguir las restricciones tal como están escritas. La terapia ocupacional puede ayudar a desglosar una tarea y sugerir cambios prácticos. Un trabajador social médico puede ayudar a coordinar servicios y formularios. [1]

Lleve estas preguntas a su próxima consulta

Lista de preguntas de Safety Behind the Wheel Foundation

  1. ¿Qué tareas de trabajo, escuela, manejo y cuidado de otros son seguras para mí ahora?
  2. ¿Qué limitaciones deben quedar por escrito en términos medibles y cuándo se revisarán?
  3. ¿Qué síntomas indican que debo reducir mis actividades o llamar a su consultorio?
  4. ¿Podrían la terapia ocupacional, la rehabilitación o un trabajador social ayudarme con mis tareas diarias?
  5. ¿Qué documentos debo darle a mi empleador o a la escuela, y quién puede llenarlos?

Arme el plan en torno a las tareas y luego ajústelo

Recomendación de Safety Behind the Wheel Foundation

Arme su plan de regreso a partir de las tareas que realmente hace, no de un puesto de trabajo ni de una fecha en el calendario. Obtenga sus limitaciones médicas por escrito. Pida cambios específicos en el trabajo, la escuela y el hogar. Observe cómo le afecta el plan durante varios días. Cuando sus capacidades cambien, ajústelo con su equipo médico.

Fuentes y lecturas adicionales

  1. 1AOTA: terapia ocupacional
  2. 2CDC: formulario de regreso al trabajo
  3. 3CDC: lesión cerebral en el trabajo
  4. 4CDC: recuperación de una conmoción cerebral
  5. 5EEOC: ajustes en el trabajo
  6. 6DOL: licencia médica y familiar
  7. 7DOL: aviso de licencia
  8. 8DOL: certificación médica
  9. 9EEOC: solicitudes de adaptaciones
  10. 10CDC: regreso a la escuela
  11. 11Departamento de Educación: Sección 504
  12. 12Departamento de Educación: orientación para estudios universitarios
  13. 13ACL: ayuda comunitaria

Use esta información como orientación general para los Estados Unidos y siga las instrucciones del profesional de salud que lo atiende. Los derechos en el trabajo y en la escuela dependen de los hechos y de la ley que aplique. Cuando lo necesite, busque asesoría sobre su situación médica o legal particular.

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