Lista de señales de alerta de conmoción cerebral / LCT después de un accidente
Las señales de advertencia que pueden aparecer horas o días después de un choque
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Un accidente de tránsito puede afectar el cerebro aunque no haya un golpe directo en la cabeza. Un frenazo repentino, una sacudida violenta o un movimiento de latigazo cervical puede hacer que el cerebro se mueva dentro del cráneo. Esto puede causar una conmoción cerebral o una lesión cerebral traumática, también llamada LCT (TBI, por sus siglas en inglés). Algunos síntomas aparecen de inmediato. Otros pueden presentarse horas o días después.
Lista de verificación de Safety Behind the Wheel Foundation
Después de un choque, la adrenalina y el impacto emocional pueden ocultar el dolor, la confusión y otras señales de alerta. Una persona puede decir que se siente bien aunque su cuerpo y su cerebro todavía estén reaccionando al impacto. Por eso es importante observar con atención después de cualquier accidente.
Esta lista de verificación no es un diagnóstico. Es una guía de seguridad que no incluye todos los casos posibles. Siempre se recomienda buscar atención médica profesional sin demora. Si observa cualquier señal de alarma, llame al 911 o busque atención médica de emergencia de inmediato.
En adultos y adolescentes de 13 años en adelante, la pérdida del conocimiento es una señal de alerta grave, aunque dure solo unos segundos. También se necesita atención de emergencia si la persona tiene cada vez más sueño, le cuesta mantenerse despierta, parece extremadamente aturdida o es más difícil despertarla.
El dolor intenso de cuello después de un choque también debe tomarse en serio. Esto es especialmente importante si el dolor está a lo largo de la parte central de la columna, si la persona no puede mover el cuello con normalidad o si moverlo le causa dolor. Un accidente de tránsito puede lesionar tanto el cerebro como el cuello, así que es más seguro ser precavido.
La debilidad, el entumecimiento, el hormigueo o el ardor en los brazos o las piernas pueden ser una señal de alerta de una lesión neurológica. Esto es especialmente preocupante si los síntomas afectan más de una extremidad o aparecen en un solo lado del cuerpo.
Los cambios en los ojos también pueden indicar peligro. Busque atención de emergencia si una pupila se ve más grande que la otra, si las pupilas no reaccionan con normalidad, si la persona tiene visión doble o si pierde la vista de repente.
Los problemas del habla, el equilibrio y la coordinación no deben ignorarse. Arrastrar las palabras, tropezar, la torpeza, la dificultad para mantenerse de pie o para caminar después de un choque pueden indicar una lesión cerebral grave.
Los vómitos repetidos son otra señal de alarma. Esto incluye vómitos que continúan, que se vuelven fuertes o que aparecen más tarde después del accidente. Un dolor de cabeza intenso que sigue empeorando también es motivo de seria preocupación, sobre todo si no mejora con el descanso.
Las señales visibles de una lesión grave en la cabeza necesitan atención urgente. Pueden incluir una deformidad del cráneo, una hendidura o una zona blanda en el cráneo, moretones alrededor de los ojos, moretones detrás de las orejas, o líquido transparente o sangre que sale de la nariz o de los oídos.
Los cambios repentinos de comportamiento también pueden ser una señal de alerta. La inquietud extrema, la agitación, la actitud combativa, la confusión o un comportamiento agresivo fuera de lo común después de un choque deben tomarse en serio.
Una convulsión, un ataque convulsivo, una rigidez anormal del cuerpo o una postura fuera de lo común después de un choque es una emergencia. Llame al 911 de inmediato.
Se necesita más precaución si la persona tiene un trastorno de la coagulación, toma medicamentos anticoagulantes o ha tenido una cirugía cerebral anterior. Estos factores pueden aumentar el riesgo de un sangrado grave después de una lesión en la cabeza, incluso cuando el choque parece leve.
Es posible que los niños no puedan explicar lo que sienten después de un accidente. Puede que no digan que les duele la cabeza, que están mareados, confundidos o que ven distinto. Los padres y cuidadores deben estar atentos a cambios en el comportamiento, el habla, el movimiento, la alimentación y el estado de alerta.
En niños de 2 a 12 años, se necesita atención de emergencia si el niño llora sin parar y no se le puede consolar. Un llanto agudo o fuera de lo común después de un choque debe tomarse en serio.
Negarse de repente a comer, beber o tomar el pecho también puede ser una señal de alerta. Esto es especialmente importante si normalmente el niño come o bebe sin problemas.
La somnolencia extrema en un niño es otra señal de alarma. Busque ayuda si es difícil despertar al niño, si no puede mantenerse despierto durante el día en horas normales o si parece mucho más somnoliento de lo habitual.
También hay que vigilar de cerca los cambios en el habla. Esto puede incluir arrastrar las palabras, hablar más lento, tener dificultad para encontrar las palabras o hablar con menos claridad de lo normal.
Si un niño de repente se vuelve torpe, se tropieza, tiene dificultad para caminar o pierde habilidades motoras que ya tenía, debe ser evaluado de inmediato.
La confusión y los problemas de memoria también son señales de alerta importantes. Esto incluye no reconocer a personas o lugares conocidos, repetir preguntas, parecer desorientado o estar cada vez más confundido.
Los vómitos repetidos después de un choque son una señal de alarma en los niños y deben tratarse como algo urgente.
Los bebés no pueden describir el dolor, el mareo, las náuseas, los problemas de visión ni la confusión. Los cuidadores deben buscar cambios físicos y de comportamiento.
En bebés menores de 1 año, se necesita atención de emergencia si hay un chichón grande, una hinchazón blanda o una hendidura en el cuero cabelludo. Esto es especialmente preocupante cerca de los costados o de la parte superior de la cabeza.
Los cambios en la respiración también son graves. Esté atento a una respiración irregular, pausas largas al respirar o cambios repentinos en el color de la piel, por ejemplo, si se ve pálido, grisáceo o azulado.
Los cambios en los ojos también pueden indicar una lesión cerebral. Estos incluyen movimientos anormales de los ojos que se repiten, ojos fijos hacia un lado o una mirada fija hacia abajo.
Un bebé que llora cuando se le mueve la cabeza o el cuello, que no quiere que lo carguen o que parece inusualmente sensible al tacto debe ser revisado de inmediato.
La somnolencia extrema, la falta de respuesta a voces conocidas o no poder despertar al bebé es una emergencia.
La irritabilidad persistente o un malhumor extremo, muy distinto del comportamiento normal del bebé, también deben tomarse en serio.
Algunas señales de alerta de una lesión cerebral no aparecen de inmediato. Una persona puede parecer alerta después del choque y luego presentar síntomas graves. Esto puede ocurrir en horas, días o incluso más tiempo.
Busque atención médica urgente si un dolor de cabeza empeora con el tiempo, no se quita o no responde a los cuidados habituales. Un dolor de cabeza que empeora después de un choque no debe tomarse a la ligera.
Los vómitos repetidos que no tienen relación con la comida también pueden ser una señal de alerta. Esto es especialmente preocupante si se presentan junto con dolor de cabeza, confusión, debilidad o somnolencia.
Que una pupila se vea más grande que la otra es una emergencia. También lo es la aparición de debilidad, entumecimiento u hormigueo en un lado del cuerpo.
Arrastrar las palabras, una confusión que empeora, problemas graves de memoria, un comportamiento fuera de lo común o una somnolencia cada vez mayor también deben tratarse como algo urgente.
Las personas que toman anticoagulantes o que tienen trastornos de la coagulación necesitan más precaución. Incluso un golpe leve en la cabeza puede volverse más grave en estas situaciones.
No todas las conmociones cerebrales o LCT parecen graves al principio. Algunas señales son sutiles y es fácil atribuirlas al estrés, al dolor muscular o al cansancio.
Preste atención a la niebla mental, la dificultad para concentrarse, el pensamiento más lento, los problemas de memoria y la dificultad para seguir conversaciones. Pueden ser señales de que el cerebro no está funcionando con normalidad después del choque.
La sensibilidad a la luz o al ruido también puede ser una señal de alerta. La persona puede sentirse abrumada por las luces brillantes, las pantallas, el ruido del tráfico, la música o una conversación normal.
También hay que vigilar los mareos, los problemas de equilibrio, las náuseas y un cansancio fuera de lo común. Lo mismo aplica a la ansiedad nueva, la irritabilidad, los cambios en el sueño o sentirse emocionalmente distinto de como es usted normalmente.
El dolor de cuello y los síntomas de una conmoción cerebral pueden confundirse después de un accidente de tránsito. Una persona puede suponer que solo se trata de un latigazo cervical, pero los cambios cognitivos, los problemas de memoria y la sensibilidad a la luz y al ruido también pueden indicar una lesión cerebral.
Si aparece cualquier síntoma de alarma, llame al 911 o vaya a la sala de emergencias más cercana. No espere a ver si mejora.
Si es posible que haya una lesión en la columna o el cuello, no mueva a la persona a menos que haya un peligro inmediato. No le quite el casco ni el equipo de protección, a menos que sea necesario para darle asistencia respiratoria de emergencia.
Si se sospecha una conmoción cerebral, no permita que la persona vuelva a manejar, a hacer deporte, a sus tareas del trabajo o a actividades de riesgo ese mismo día.
No deje sola a la persona durante las primeras horas después de una posible lesión cerebral. Esté atento a síntomas que aparezcan más tarde o que empeoren.
Deje que la persona duerma normalmente, a menos que un profesional médico le dé otras instrucciones. Dormir puede ayudar a la recuperación. Mientras la persona duerme, revise que respire con normalidad y que el color de su piel sea normal. Busque ayuda de emergencia si su respiración se vuelve irregular o si no se le puede despertar.
Una conmoción cerebral o una lesión cerebral traumática puede pasar desapercibida fácilmente después de un accidente de tránsito. La persona puede verse normal. Puede hablar con claridad. Incluso puede insistir en que está bien. Pero los síntomas pueden cambiar a medida que pasa el impacto inicial.
Lo más seguro es observar con atención, tomar los síntomas en serio y buscar ayuda médica cuando aparezcan señales de alarma. Las lesiones cerebrales merecen atención cuidadosa. Actuar a tiempo puede proteger la salud, la recuperación y el bienestar a largo plazo.
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